Evolución del concepto del Arte

Presenta gran dificultad definir el concepto de ARTE de una manera absoluta; por ello aunque haya estado presente en la mente del Hombre desde los tiempos mas remotos, siempre se ha revestido de formas mas o menos confusas. Desde el Siglo XVII predominó la idea de que su materia própia era la belleza que se conservó inalterable hasta el siglo XIX, es ese siglo pródigo en inquietudes y descubrimientos se inició el movimiento que había de conducir a las concepciones modernas del ARTE.

Se han formulado numerosas teorías para definir la esencia del arte, que pueden ser de tendencia subjetiva u objetiva, segun partan de los sentimientos del hombre o del análisis de la obra artística considerada en sí misma. Entre la primera destaca la fisiológica de Grant Allen ( Siglo XIX ) basada en el placer y el dolor ( hedonismo ). El dolor se produce por una lesión en los tejidos nerviosos o exitaciones impropias o excesivas; el placer por la actividad normal de los órganos corporales y por la actividad nerviosa, mientras no rebase ciertos límites. La intensidad del placer es directamente proporcional al número de fibras afectadas e inversa a la frecuencia natural de la exitación ( lo habitual deja indiferente ).Esta teoría explica el funcionamiento físico de la persona sometida a la actividad artística, pero no el arte mismo, que no siempre es placentero ni necesariamente bello.

El inglés James Sully, el americano H. R. Marshall, el francés J. M. Guyau y el italiano M. Porena, intentaron en vano salvar esta doctrina depurándola y elevándola al campo de la Psicología. Ciertas coincidencias, más aparentes que reales, indujeron a varios pensadores a creer que Arte y juego son de la misma naturaleza. Partieron e unas palabras de la Crítica del Juicio de Kant, desarrolladas por Shiller, que consideró el ARTE como una variedad del juego (spieltrieb) capáz de armonizar los instintos inferiores con los valores racionales y morales, que supone siempre divorciados fuera del campo artístico, lo que es un error evidente.

Otro alemán K. Lange, consideró el Arte como un juego superior de adultos desprovisto de todo interés práctico y sin fin de ninguna clase fuera de sí mismo. Es evidente que algo de esto ocurre dentro de la actividad artística, pero Lange olvidó el fin mágico y económicosocial del Arte prehistórico y el religioso de la Edad Media, para citar casos característicos. Lo mismo puede decirse de las doctrinas psicoanalíticas que han visto en el Arte un procedmiento para liberarse de contenidos angustiosos de las profundidades de la mente, sin herir los principios morales y sociales del creador y del contemplador.

H. Delacroix , L. Muller-Freienfels, G. T. Fechner, T. Ziechen y otros, partieron de diversos aspectos de la Psicología, generalmente experimentales, sin conseguir adelantar en la solución del complicado problema. Lo mismo les ha ocurrido a los representantes de la Escuela Fenomenologista Germámica, que cayeron en una especie de vacía superstición de la intuición, muy particular y casi mística. Las teorías de la Tauschung ( ilusión ) y la Schein ( apariencia ), o de la Einfuhlung, palabra alemana casi intraducible, construyeron verdaderos castillos de ideas sumamente ingeniosas sin resolver nada.

Para otros pensadores modernos el Arte consiste en la expresión ( Benedeto Croce) o en el "sentimiento en sí" ( Giavanni Gentile ). Las teorías objetivistas son menos numerosas; se reducen a cuatro fundamentales : la Kunstwissenschaft ( Ciencia del Arte en Alemán ), la teoría de la naturaleza, la sociológica y la de la forma. La primera tuvo su precursor en H. Taine, su verdadero fundador en G. Senper y grandes mantenedores en K. Fiedler, E. Grosse, E. Witz y M. Dossoir. Esencialmente consideran el arte como el resultado del ambiente geográfico, las condiciones de vida y otros factores ambientales que, según ellos, dejan poquísima libertad de acción al artista, y así, el Arte se convierte en una especie de planta con vida propia que produce frutos diferentes según el clima en que se cultiva. Esta posición resulta exagerada, porque si es cierto que el medio influye en el Arte, también lo es que no es factor determinante hasta el extremo de afectar lo profundo de su esencia.

El inglés Jhon Ruskin fue durante el siglo pasado el más característico representante de la teoría de la Naturaleza. Poeta de brillante y romántica exaltación, escritor de página bellisimas, se dejó arrastrar por el entusiasmo ochocentrista por las Ciencias Naturales e incluyó en cierto modo el Arte en ellas, considerándolo como una "feliz realización de las funciones en las cosas animadas" y "el gozo y justo ejercicio de la vida en el hombre".

Las investigaciones sociológicas tampoco ha producido grandes avances en el conocimiento del concepto del Arte, aunque sus mejores representantes ( Hirn Llevellyn Smith, H.A. Needhan , Lalo ) hayan demostrado, la intensa relación entre Arte y sociedad, y su valor como medio expresivo sincero y directo, que no debe confundirse con la definición filosófica del medio artístico.

Continua.......próximamente.....